Trabajo con fotografía digital, a veces, análoga.
Me interesa mirar con atención los gestos mínimos, la transformación de los cuerpos y de los espacios. Fotografiar es una forma de detenerme, de entender cómo el tiempo atraviesa lo que somos y lo que habitamos.
Caminar, viajar y observar son verbos que me acompañan junto a la cámara, entendida como una herramienta de conexión entre el momento vivido y el después. La fotografía se convierte entonces en una imagen cuyo significado cambia según el tiempo y el lugar desde donde se observa, pero que no pierde su esencia: evocar la memoria y resignificarla.
Trabajo principalmente con luz natural y escenas cotidianas. Busco ese lugar donde lo simple se vuelve significativo, retratando lo de siempre como si fuera la primera vez.